«Desde 115 euros al mes». Ese es el precio que ve casi todo el mundo al entrar en la página de una academia. El precio al contado, si aparece, está dos clics más abajo. Financiar un curso de trading no tiene nada de malo, pero es contratar dos cosas a la vez: una formación y un crédito. El segundo contrato tiene su propio precio y nadie te lo calcula. Aquí tienes la cuenta para hacerlo tú antes de firmar.
Qué significa financiar un curso de trading
Pagar a plazos quiere decir que alguien adelanta el dinero por ti y tú se lo devuelves con un recargo. La primera pregunta, y la que más veces veo sin responder en las páginas de venta, es quién es ese alguien.
Hay dos casos distintos. Si quien adelanta el dinero es una financiera, firmas dos contratos: el del curso con la academia y el del préstamo con la entidad. Si el aplazamiento lo concede la propia academia, no hay entidad de crédito detrás: es un pago fraccionado privado y las condiciones son las que ponga el vendedor en su documento.
En los dos casos necesitas el mismo número: cuánto vas a pagar en total, con todos los gastos dentro. Si no aparece en el contrato, pídelo por escrito; y si no llega por escrito, ya sabes bastante sobre con quién estás tratando.
El recargo: la cuenta que no sale en el banner
Ejemplo con números redondos, para que lo sigas con la calculadora. Un programa cuesta 1.500 euros al contado y te lo ofrecen en 15 cuotas de 115 euros.
15 × 115 = 1.725 euros. Frente a los 1.500 del contado, has pagado 225 euros de más. Sobre el precio, eso es un 15 %: 225 ÷ 1.500 = 0,15. Ese es el recargo, y es la primera cifra que tienes que calcular tú: en todos estos años comparando academias no he visto una web que te la dé hecha.
Guardo capturas con fecha de las páginas de precios que analizo, y la escena se repite: la cuota en tipografía enorme y el precio al contado dentro de un documento enlazado al final de la compra. La primera vez que comparé las dos modalidades de una misma academia tardé veinte minutos en dar con el contado; la distancia entre las dos formas de pagar lo mismo era de casi trescientos euros.
Ojo también con el «sin intereses». Si el total a plazos es mayor que el precio al contado, hay coste financiero, aunque la letra pequeña lo llame gastos de gestión, apertura o tramitación. El nombre de la línea da igual: lo que manda es la resta.
Del recargo al coste anual: divide y multiplica por dos
Un recargo del 15 % no es un interés del 15 % anual, y esa confusión abarata la financiación en la cabeza de mucha gente. Por dos motivos: el plazo no es un año, son quince meses; y, sobre todo, no debes 1.500 euros durante todo el plazo, los vas devolviendo mes a mes.
De ahí sale la regla rápida que uso en las comparativas: divide el recargo entre los años que dura el plazo y multiplica el resultado por dos. Aquí, quince meses son 1,25 años, así que 15 % ÷ 1,25 = 12 % al año sobre el dinero prestado; y como de media solo debes la mitad de ese dinero, el coste efectivo se acerca al doble: un 24 %. La cuenta fina de la TAE, la que hace la calculadora financiera con las quince cuotas una a una, da un 23,9 %. La regla rápida se queda a una décima.
Ese 24 % es el número que hay que comparar, no el 15 %. Ponlo al lado de lo que te costaría conseguir esos 1.500 euros de cualquier otra forma y la decisión deja de ser una cuestión de opinión.
La entrada cambia el porcentaje, y casi siempre hacia abajo
La segunda estructura habitual es entrada más cuotas: 300 euros al firmar y 12 mensualidades de 110. Total, 300 + 1.320 = 1.620 euros, 120 más que el contado. Sobre el precio del curso es un 8 % (120 ÷ 1.500), y así parece mejor oferta que la anterior.
El problema es que el recargo no se paga sobre el precio del curso, sino sobre el dinero que te prestan, y aquí te prestan 1.200 euros, porque los otros 300 los has puesto tú. Sobre esos 1.200, los 120 euros de recargo son un 10 % en doce meses; por la regla de antes, cerca de un 20 % anual. Sigue siendo más barata que la primera oferta, pero mucho menos de lo que parecía: sobre el precio se veía la mitad de cara (8 % frente a 15 %) y en coste anual es 20 % frente a 24 %.
Calcula siempre el porcentaje sobre lo financiado: es la única manera de comparar en el mismo idioma dos ofertas con plazos y entradas distintas.
Si dejas el curso, las cuotas no se paran solas
Es la parte que menos se lee y la que más disgustos genera en los correos que recibo. Vuelve al primer ejemplo y supón que lo dejas a los cinco meses: has pagado 5 × 115 = 575 euros y te quedan 10 × 115 = 1.150 euros por pagar de algo que ya no usas.
Cuando detrás hay una financiera, el recibo lo emite ella y seguirá llegando mientras el crédito siga vivo, por mucho que tu discusión sea con la academia. Por eso, antes de firmar, pido dos respuestas por escrito: qué pasa con las cuotas si me doy de baja y si esa baja cancela el crédito.
Y un detalle que conviene mirar aunque no pienses abandonar: si puedes amortizar antes de tiempo y con qué coste. Si en el mes siete te entra un dinero y quieres cerrar el asunto, esa línea vale lo que te ahorra.
La alternativa aburrida: empezar trece meses más tarde
Si puedes pagar 115 euros al mes durante quince meses, también puedes apartar 115 euros al mes hasta reunir el precio. A ese ritmo, en trece meses tienes 1.495 euros: prácticamente el contado.
Puesto así, la financiación no te compra el curso: te compra trece meses de adelanto, y cuestan 225 euros, o sea 17 euros por cada mes que empiezas antes (225 ÷ 13 = 17,3). Si tienes claro qué vas a hacer con esa formación y cuándo, 17 euros al mes por empezar ya compensa de sobra. Si todavía estás eligiendo academia, acabas de pagar 225 euros por adelantar una decisión que no has tomado.
Aquí está el límite donde mi consejo se rompe: si la cuota solo cabe en tu presupuesto tocando el dinero de los imprevistos, el problema no es la financiación ni el precio del curso. Es el momento.
Preguntas frecuentes
¿Financiar un curso de trading es siempre mala idea? No, y quien diga que sí simplifica. Es mala idea sin saber el importe total ni el coste anual, y es mala idea cuando la cuota te obliga a vivir al límite más de un año. Con esos dos números delante y la cuota holgada, es una decisión de calendario.
Si solo puedo pedir un dato, ¿cuál pido? El importe total: cuánto habré pagado el día de la última cuota, con todo dentro. Con esa cifra y el precio al contado salen las demás solas: el recargo es la resta, el porcentaje es esa resta dividida entre lo financiado y el coste anual sale de dividir por los años y multiplicar por dos.
¿Y si me ofrecen pagarlo a plazos con la tarjeta? Es un tercer producto. Mira si es un aplazamiento a plazo cerrado, con fecha concreta de última cuota, o una modalidad revolving, en la que pagas una cuota fija y la deuda se estira mientras sigas usando la tarjeta: en el primer caso sabes cuándo acaba y en el segundo no. Pide también aquí la TAE y el importe total.
Puntos clave
- Financiar un curso de trading es contratar dos cosas: la formación y un crédito. Cada una tiene su precio.
- El recargo lo calculas tú: total a plazos menos precio al contado. En el ejemplo, 1.725 − 1.500 = 225 euros, un 15 %.
- Para pasar de recargo a coste anual, divide entre los años del plazo y multiplica por dos: 15 % en 15 meses ≈ 24 % (la TAE exacta es 23,9 %).
- El porcentaje se mide sobre el dinero financiado, no sobre el precio: con 300 de entrada sobre 1.500, un recargo del 8 % es en realidad del 10 %.
- Si abandonas, las cuotas siguen. Pide por escrito qué pasa con el crédito si te das de baja del curso.


